Mostrando entradas con la etiqueta acoso homofóbico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acoso homofóbico. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de marzo de 2018

SantaLucía Seguros: "No trabajan mujeres"


“No trabajan mujeres”. Fue uno de los contundentes argumentos de la acusación ejercida por SantaLucía Seguros contra mí en el juicio celebrado ayer en Madrid. El mismo día que reunió millones de mujeres de toda España en una histórica jornada reivindicativa, el representante del gigante de los seguros intentaba convencer a la jueza de que era imposible que ninguna mujer de su agencia de la calle General Ricardos de Madrid hubiese inquirido telefónicamente a los clientes de Nico Ferrando en nombre de la compañía. “Porque allí no trabajan mujeres”. La compañía pretende demostrar que es falso que ex clientes de la aseguradora recibieron en 2014 llamadas de teléfono en las que se les interrogó -“de forma que me resultó muy violenta”, declaró ayer ante la jueza uno de los afectados- sobre si Nico Ferrando había logrado venderles productos de SantaLucía Seguros a cambio de favores sexuales. Para la compañía, el “caso Nico Ferrando” es un montaje organizado por este joven agente de seguros para ocultar prácticas delictivas en su trabajo. Una gran ilusión, creada por el delincuente Ferrando y sus cómplices, con falsos testigos y un periodista, yo, dispuesto a dar cobertura en los medios de comunicación a semejante farsa.

Mantiene Nico Ferrando, por el contrario, y lo explica con detalle en su libro Homofobia Seguros, un mundo sin protección, que las irregularidades que se le imputan, son en realidad prácticas habituales de la compañía, no de sus agentes, y que el único montaje es el expediente disciplinario que derivó en su despido y posteriores querellas criminales por parte de la compañía, creados para echar tierra sobre la discriminación homofóbica que sufrió cuando trabajó para la aseguradora.

En un auténtico alarde de engreimiento, la compañía asegura en una de las 114 páginas que forma el texto de la querella, que no hay más que aplicar al "caso Nico Ferrando" el viejo principio científico y filosófico conocido como "La navaja de Occam", que dice que “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable”. Para SantaLucía Seguros "la explicación más sencilla" es que Nico Ferrando ha confabulado toda una trama judicial y mediática, con personas -acólitos- dispuestas a cometer perjurio, con libro y con la campaña en las redes  sociales #YoCreoaNicoFerrando. A esta dieron muestras de apoyo destacadas personalidades, como el fallecido Pedro Zerolo, las diputadas y activistas Carla Antonelli y Ángeles Álvarez, y la mismísima presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FLGTB), Boti García Rodrigo. Boti firmó, además, el prólogo de Homofobia Seguros. Y el libro  lo presentaron en Madrid Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Rubén López, del Observatorio contra la LGTBIfobia, y el otra vez  director de Diario Progresista, Antonio Miguel Carmona. Todos ellos, cabe suponer, seres incautos e inexperimentados en la materia, que creyeron la falsa trama de Nico y pusieron inocentemente su experiencia y prestigio al servicio de un vulgar delicuente. Apelando al monje franciscano, sostiene SantaLucía, empero, que es imposible creer que en el seno de una gran compañía cotizada en bolsa como la suya, se haya podido fabricar un falso expediente disciplinario para despedir a un trabajador. ¿A quién van a creer ustedes, a Nico Ferrando o a Occam?



Otro argumento, en el que puso verdadero empeño el letrado de la aseguradora, es que, en realidad, ni Ferrando ni ninguno de los trabajadores que prestan servicios en su agencia 172, agentes o directivos, son personal laboral de SantaLucía. Por ello, si hubiera lugar a reproche, si se hubiesen producido la persecución, el acoso y la discriminación laboral LGTBIfóbica que denuncia Nico Ferrando, la compañía no tendría ninguna responsabilidad. Es decir, que si en las empresas que trabajan en exclusiva para SantaLucía Seguros se produjeran irregularidades o delitos de odio, el prestigio de la centenaria aseguradora española no tendría por qué verse perjudicado. 

Es algo así como afirmar que es injusto cuestionar el buen nombre de las grandes marcas de ropa o calzado deportivo, que se han visto salpicadas en sonados escándalos de explotación y condiciones laborales de cuasi esclavitud para mujeres y niños que manufacturan sus productos en zonas en vías de desarrollo. Es, por cierto, desolador recordar que en 2018 expresiones como “en vías de desarrollo” -o subdesarrollo- mantienen plena vigencia. 

¿Por qué habría de sufrir el buen nombre de Zara, por citar un ejemplo, si los explotados no dependen de Inditex? ¡Señalen ustedes a los verdaderos explotadores! No a quien goza de la mayor fortuna del mundo. ¡No injurien! No calumnien a la empresa de Don Amancio Ortega, que él ni siquiera conoce a los explotados. Por analogía, si en el seno de una empresa que vende exclusivamente productos de SantaLucía Seguros, y cuyos trabajadores se identifican como agentes de SantaLucía Seguros, se produjeran irregularidades y delitos, decir que esto ha ocurrido en el seno de SantaLucía Seguros constituye nada menos que una injuria y una calumnia. Es más, tal y como ayer solicitó para mí el abogado de SantaLucía Seguros, los artículos sobre el "caso Nico Ferrando" que vengo escribiendo desde el año 2014, y sí, tengo miedo a ser condenado, son acreedores de dos años de prisión por la injuria y otra pena por la calumnia. 

Porque lo que sucedió en la agencia de la calle General Ricardos nada tiene que ver con SantaLucía Seguros, que reclama para sí el papel de víctima en el “caso Nico Ferrando”. Y porque, además, el "caso Nico Ferrado es un montaje". Prueba de ello es que en su agencia 172 de la calle General Ricardos “no trabajan mujeres”. Esperando la sentencia.



Este post está basado en la vista oral del juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal de Madrid el jueves 8 de marzo de 2018. La sesión quedó grabada y cierra los autos de la querella criminal interpuesta por SantaLucía Seguros. 

viernes, 2 de junio de 2017

Una empleada de SantaLucía Seguros aseguró que fue humillada y vejada con insultos como “putita” o “zorrita"

El caso de esta trabajadora recuerda al que afecta al también ex agente de SantaLucía Seguros Nico Ferrando, que denunció hace tres años haber sufrido acoso laboral por su condición de gay, y que relató con todo detalle en su libro Homofobia Seguros, un mundo sin protección. Su caso tuvo una gran repercusión mediática, motivo por el que el gigante de los seguros ha interpuesto una querella contra el autor de este blog, para el ya ha sido decretado la próxima apertura de juicio oral. 



SantaLucía Seguros otra vez de actualidad por un –grave- caso de presunto acoso laboral en el seno de sus empresas interpuestas, a las que denomina “agentes exclusivos”. Los agentes exclusivos son empresas que prestan servicio de captación de clientes solo para el gigante de los seguros, pero que al actuar como intermediarios, evitan una relación laboral directa entre la compañía y sus trabajadores en el área comercial. Son las varias las sentencias que han señalado y penado la existencia de los conocidos como “falsos autónomos”, lo que, entre otras cosas, supone un déficit enorme de ingresos para la Seguridad Social, con el consiguiente daño a toda la ciudadanía por parte de una empresa tan importante y reconocida como SantaLucía. Cabe destacar que Accepta Servicios Integrales es una de las empresas que, según la denuncia del colectivo "afectados SantaLucía" en la plataforma Change.org, utiliza la aseguradora para "defraudar a la Seguridad Social, obligando a un buen número de trabajadores a ejercer como falsos autónomos en vez de contratarles directamente". La compañía niega las acusaciones y afirma que "cumple con la legalidad vigente".



Pantallazo de la web corporativa de Accepta Servicios Integrales en la que indica que pertenece  al Grupo SantaLucía

En el seno de una de estas empresas, Accepta Servicios Integrales y según la denuncia que ayer hizo pública el periodista Lorenzo Ramírez en OK Diario, la directora del contact center que se encarga de la atención al cliente del Grupo SantaLucía, Ana Isabel Queipo González, fue denunciada junto con una coordinadora de la misma compañía, Azucena Tapia, por una trabajadora que les acusó de acoso laboral. Según relata Ramírez, se da la circunstancia de que Queipo es la esposa del director general de SantaLucía Seguros, Andrés Romero Peña.

En la denuncia la trabajadora relató que inició su relación laboral con la empresa en octubre de 2008 "con la categoría de teleoperadora para prestar sus servicios para SantaLucía Seguros", cargo que desempeñó durante cinco años, hasta que los servicios sanitarios le dieron la baja médica por un "síndrome ansioso-depresivo" que requirió de "tratamiento psiquiátrico" con "atención psicológica quincenal".

La afectada afirmó que la coordinadora de área encargada de fiscalizar su trabajo "realizaba continuamente humillaciones hacia su persona, con faltas de respeto, trato denigratorio e insultos como PUTITA y ZORRITA", y que puso en conocimiento de estos gravísimos hechos a la directora general de Accepta Servicios Integrales, Ana Isabel Queipo.

La denuncia de la trabajadora, según la información ofrecida por OK Diario, dice textualmente que "cuando en una reunión le mostré a Doña Ana Isabel Queipo una carta explicándole todo lo que me venía sucediendo (...) le facilité una copia, la cual rompió delante de mí. Se limitó a decirme 'esto nunca ha sucedido'. Le insistí en que era cierto y me dijo que no, que lo que nunca había sucedido era la conversación que estábamos teniendo en ese mismo momento. Me dijo que hablaría con ella y me recomendó no molestar más con este asunto, dando por zanjado el tema". Añade que "le pedí que por lo menos me firmara mi copia de la carta para poder demostrar que la había informado de todos mis problemas y situaciones que me había tocado vivir, pero se negó rotundamente, invitándome a salir del despacho y a raíz de ese día las humillaciones no sólo se intensificaron, sino que observé un verdadero deseo de hacerme vivir una atmósfera irrespirable para que me marchara de la empresa".

En su denuncia, la afectada afirmó que le obligaron a trabajar de pie, de cara a la pared, e incluso le instaron a buscar entre la basura de un contenedor higiénico, lleno de compresas y tampones usados, una tarjeta de acceso que se había caído tras un accidente fortuito. "Cada vez que pedía explicaciones o me quejaba a la directora de Recursos Humanos, Petra Peña, siempre obtenía la misma respuesta: si no te gusta ahí tienes la puerta", explicó la teleoperadora en la denuncia, "Es claro y evidente que la empresa no solo me quería fuera, sino también someterme a un acoso moral [mobbing] mediante los hechos expuestos con su reiteración y posterior recrudecimiento con el fin de humillarme y convertirme”.

Por todo ello, la denunciante solicitó ser indemnizada por los daños y perjuicios morales "ante la infracción de los derechos básicos del trabajador, a la dignidad de la persona, a su integridad física y moral y al trato no degradante. Dado que la conducta esgrimida es culpable de intencionada por su reiteración y premeditación por parte de la empresa y las personas físicas demandadas habiendo la empresa permitido y consentido su comportamiento para conmigo".

Según la documentación que OKDIARIO asegura tener en su poder, tras estas acusaciones se produjo un acto de conciliación en el que los representantes legales de la empresa rechazaron aceptar las pretensiones de la trabajadora afectada. Un portavoz oficial de SantaLucía consultado por el digital que dirige Eduardo Inda indica que "en la actualidad, este procedimiento está terminado y archivado judicialmente en mayo de 2017 ya que la demandante reconoció que no existió acoso, ni vulneración de derechos fundamentales y en consecuencia, desistió de la demanda cómo se estableció judicialmente. Por lo tanto, no ha existido tal caso de acoso". 

Sin embargo, otras fuentes aseguran que, en realidad, la demanda se solventó con un sustancioso acuerdo económico que contemplaba la salida de la empresa de la denunciante a cambio de todas sus pretensiones económicas, que las mismas fuentes sitúan por encima de los 100.000 euros. El acuerdo habría incluido también una cláusula de confidencialidad por la que la trabajadora renunciaría a seguir insistiendo en el caso de acoso sufrido, evitando así daños a la imagen de la compañía de seguros. Que hubo acuerdo extrajudicial ha sido confirmado por fuentes internas de la compañía “no oficiales”. 

Lo que llama la atención, es que, conocida la tendencia de la compañía aseguradora a llevar a los tribunales las informaciones que afectan a su imagen corporativa, si la trabajadora hubiese admitido realmente que no hubo acoso, estaríamos ante un caso de denuncia falsa, sin que SantaLucía Seguros ni Accepta Servicios Integrales hayan adoptado medidas judiciales por ello. 

El caso de esta trabajadora recuerda al que afecta al también ex agente de SantaLucía Seguros Nico Ferrando, que denunció hace tres años haber sufrido acoso laboral por su condición de gay, y que relató con todo detalle en su libro Homofobia Seguros, un mundo sin protección. Su caso tuvo una gran repercusión mediática, motivo por el que el gigante de los seguros ha interpuesto una querella contra el autor de este blog, para la que ya ha sido decretado la próxima apertura de juicio oral. 

martes, 11 de octubre de 2016

Violenta agresión a Nico Ferrando en su domicilio: “MARICÓN DE MIERDA, NO VAS A COBRAR NI UN DURO”

Nico Ferrando, el agente de Seguros que denunció acoso homofóbico en una agencia de SantaLucía Seguros, herido leve tras sufrir una agresión de carácter homofóbico en su domicilio de Madrid.

José Nicolás Ferrando, el joven agente de seguros que denunció haber sido despedido de forma improcedente de una agencia de la compañía SantaLucía Seguros tras haber sufrido una serie de episodios de carácter homofóbico, resultó herido leve este lunes tras ser agredido con un objeto punzante en su domicilio en el Barrio de Las Letras de Madrid. Según la denuncia presentada, un desconocido le produjo una herida en la cabeza tras gritarle “Maricón de mierda, no vas a cobrar ni un duro”, y le robó únicamente el teléfono móvil, dejando la cartera y el dinero que llevaba también encima.  

En la denuncia presentada ante la Policía, Ferrando relata que los hechos tuvieron lugar poco después de la medianoche del pasado domingo, cuando al acceder al portal de su domicilio en el Barrio de Las Letras de Madrid, un desconocido que se encontraba ya dentro, le abordó por detrás y le golpeó con un objeto punzante causándole una herida en la cabeza de consideración leve que tuvo que ser atendida por los servicios de urgencias de la Comunidad de Madrid a instancias de los agentes que Policía que se personaron en el lugar.

El agresor, que solo se llevó el teléfono móvil de la víctima, huyó al hacer acto de presencia Carlos, pareja del joven agente de seguros, alertado por los gritos de este, ya que en ese momento, y afortunadamente, se encontraba en el domicilio que ambos comparten en la planta baja del edificio en el que tuvo lugar la agresión.

El caso de Nico Ferrando por el despido y el presunto acoso homofóbico se encuentra pendiente de juicio, que tendrá lugar en febrero de 2017, tras haber sido suspendido dos veces como consecuencia de la estrategia de defensa llevada a cabo por la representación legal de la agencia de SantaLucía Seguros.

Cabe recordar que Nico Ferrando publicó recientemente el libro Homofobia Seguros, un mundo sin protección, en cuya presentación estuvo acompañado por el presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, Rubén Lodi, responsable del Observatorio Madrileño contra la violencia LGTBfóbica, y por el dirigente socialista Antonio Miguel Carmona. En el libro, prologado por Boti García Rodrigo, ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Ferrando relata cómo fue acosado laboralmente por su condición homosexual, y despedido después de haber denunciado una serie de presuntas irregularidades y fraudes a los clientes de la compañía de seguros.

Tras presentar una demanda reclamando la improcedencia del despido y el acoso que el joven agente asegura haber sufrido en el seno de la compañía, SantaLucía Seguros respondió interponiendo una querella criminal contra Ferrando, en la que se acusaba a este de ser el verdadero autor de las irregularidades que había denunciado tanto a la dirección de la aseguradora como a la Dirección General de Seguros. Como consecuencia de esta querella, el juez que instruye la causa laboral del despido, decidió dejar en suspenso el juicio hasta que se resolviera la parte penal, en tanto que si Nico Ferrando resultaba hallado culpable, el despido sería procedente, y sus denuncias del agente habrían formado parte de una "estrategia defensiva". Si por el contrario, la investigación penal no hallaba motivos para culpar a Ferrando, la improcedencia del despido quedaría acreditada. 

Lo cierto es que tras la instrucción, el juez de lo penal decidió sobreseer la querella y rechazar las acusaciones de SantaLucía contra el joven agente, al no encontrar siquiera indicios de su participación en unas irregularidades que, como se ha precisado anteriormente, fue el propio Ferrando quien puso en conocimiento de las autoridades pertinentes. Si, como parece plausible tras tal sobreseimiento, el despido de Nico Ferrando es declarado improcedente, y dado el tiempo transcurrido desde que tuvo lugar, la indemnización y los salarios de tramitación podrán sumar una cantidad superior a los cien mil euros.

Aparte tendría que valorarse el presunto acoso laboral de carácter homofóbico denunciado por Ferrando y recogido con detalle en su libro Homofobia Seguros, un mundo sin protección. En el mismo, el autor asegura que fue víctima de constantes burlas e insultos por parte de su superior en la agencia de SantaLucía Seguros, el cual, según su relato, llegó a definirle como la “vedette de la compañía”, calificar su vestimenta de “poco viril” y gritarle en presencia de testigos “maricón de mierda”.

Las mismas palabras que utilizó el agresor que el pasado domingo esperó en el interior de su portal a Nico Ferrando, al que golpeó e hirió en la cabeza. “Maricón de mierda, no vas a cobrar ni un duro”, fue lo que le dijo antes de huir con el teléfono móvil de la víctima, único botín tras el asalto, ya que no se llevó ni la cartera ni el dinero que también llevaba encima.

Según consta en la denuncia presentada ante la Policía Nacional, Ferrando no tuvo ocasión de identificar a su atacante antes de que este huyera, pues el portal se encontraba a oscuras en el momento de la agresión. Preguntado por Ciudadano Pan, el joven agente de seguros manifiesta no tener ni idea de quién pudo ser el agresor o si este actuaba por iniciativa propia o al dictado de terceras personas. El propio Ferrando recuerda que en el entorno de su domicilio, muy cercano al barrio de Chueca, se han producido decenas de agresiones de carácter homofóbico en los últimos meses, y que desde que se hizo público su caso y se presentó su libro, ha aparecido en diferentes medios de comunicación apoyado por el colectivo LGTBI, por lo que no descarta, entre otras posibilidades, que la agresión haya podido ser efectuada por algún “desequilibrado homófobo y violento” que decidiera haber tomado cartas en el asunto para atemorizarle y callar sus denuncias y reivindicaciones.

De lo que  Nico Ferrando no tiene ninguna duda, es que el agresor estaba esperándole y sabía a quién iba a atacar, pues no se entendería entonces la frase “maricón de mierda, no vas a cobrar un duro” que este le dirigió al tiempo que le producía la herida en la cabeza por la que tuvo que ser atendido.

martes, 26 de julio de 2016

SantaLucía entre asumir la verdad y "matar al mensajero"

Esta mañana se ha celebrado el acto de (no) conciliación entre SantaLucía Seguros y yo mismo, después de el gigante de los seguros haya pretendido, por segunda vez, que me retracte de las informaciones que he venido publicando sobre el caso Nico Ferrando desde el verano de 2014. Como no podía ser de otra forma,  me he negado a retractarme de lo publicado, por lo que cabe esperar que SantaLucía inicie una querella contra mí con el objetivo de desacreditar mis informaciones.

Sin embargo, concurren una serie de circunstancias que la compañía habrá de tener en cuenta. Toda su estrategia se venía basando en que Nicolás Ferrando habría cometido una serie de irregularidades desveladas por una presunta denuncia de un compañero que ha negado en sede judicial haberla realizado y, que por tanto, se ha demostrado falsa. Es más, la causa judicial emprendida por el gigante de los seguros contra Nico ha sido sobreseída, y en el transcurso de la misma ha quedado demostrado que quien cometió las irregularidades fue el propio superior del joven agente despedido tras haber sufrido una situación de acoso homofóbico por parte de dicho superior.

Nico denunció el acoso sufrido por parte de su superior, Manuel Morales Lacal. Dicho acoso ha sido verificado por testigos y clientes de la compañía que lo han testificado por escrito y hasta mediante una denuncia presentada en la Agencia Nacional de Protección de Datos. Por otra parte, ha quedado demostrado que Nico Ferrando no cometió ninguna irregularidad, y que imputarle la presunta comisión de estas no era más que una estrategia para desmontar su propia denuncia de acoso y justificar un despido improcedente. La pregunta que debería hacerse SantaLucía, pues, es la siguiente: ¿Todos mienten menos Manuel Morales?

Puede ser hasta comprensible que, en un principio, la compañía decidiera dar carta de veracidad a la versión de su directivo, pero una vez que ha quedado demostrado en sede judicial que dicha versión era falsa, ¿qué sentido tiene continuar dando mayor credibilidad a quien ya se ha demostrado que ha mentido frente a la catarata de testimonios, testigos y documentos que acreditan que Nico Ferrando tiene razón?

Un ejecutivo responsable pondría remedio a una situación que se alarga ya por más de dos años y que, sin duda, está causando un serio perjuicio a la imagen del gigante de los seguros, al mismo tiempo que se agranda el círculo de apoyos a Nico Ferrando. Recientemente, se han sumado al mismo la organización de defensa de los Derechos Humanos Movimiento contra la Intolerancia, y el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia.


Si yo fuera ese ejecutivo pondría fin a esta rocambolesca historia. Es fácil. Admitiría que me he equivocado, pediría perdón a Nico Ferrando y tomaría medidas disciplinarias contra el verdadero responsable, que nos es otro que quien acosó al joven agente y trató de imputarle unos hechos que, como ha quedado demostrado judicialmente, nunca cometió. Sería lo más razonable. Y no intentar "matar al mensajero".

jueves, 30 de junio de 2016

La Sala Soho recibe presiones y suspende la presentación de “Homofobia Seguros”, el libro de Nico Ferrando

Tras el anuncio en este blog de la convocatoria a la presentación del libro “Homofobia Seguros” escrito por Nico Ferrando, que iba a tener lugar en la Sala Soho de Madrid el próximo 12 de Julio, la dirección del local ha comunicado a los organizadores del evento la suspensión del mismo.

Como contamos en Ciudadano Pan, el libro “Homofobia Seguros” es un relato de ficción inspirado en la historia personal sufrida por Nico Ferrando en el seno de la compañía SantaLucía Seguros, en la que según él mismo denunció en su momento, vivió una serie de episodios de acoso homofóbico tras los que fue despedido. Poco antes de eso, Ferrando había sido reconocido públicamente por la propia compañía como unos de sus mejores agentes comerciales  a nivel nacional. También antes de empezar a sufrir el presunto acoso, el propio Nico Ferrando había desvelado ciertas irregularidades cometidas por la agencia de Santa Lucía Seguros en la que prestaba sus servicios. Estas prácticas fraudulentas las puso en conocimiento mediante burofax tanto de la propia compañía como de la Dirección General de Seguros. Tras esta denuncia, y según el relato del joven agente, comenzaron los episodios de acoso y finalmente se produjo el despido.

También están acreditados por escrito y, al menos en un caso, mediante una denuncia presentada ante la Agencia Estatal de Protección de Datos, que diversos clientes de la compañía recibieron llamadas para interrogarles sobre si Nico Ferrando habría logrado que suscribieran sus pólizas con SantaLucía Seguros a cambio de “favores sexuales”.

Una rocambolesca historia cuya versión novelada está recogida en el relato “Homofobia Seguros”, un libro recién publicado cuya presentación iba a tener lugar en la Sala Soho de Madrid el próximo 12 de Julio, aunque finalmente el acto será trasladado a un conocido lugar del barrio de Chueca que confirmaremos en los próximos días. Según la dirección del local, unos “clientes habituales” del mismo que la encargada no quiso identificar, tras conocerse a través de Ciudadano Pan que “Homofobia Seguros” sería presentado en Soho, habría trasladado a la dirección de la conocida sala su malestar porque este acto tuviera lugar allí, por lo que atendiendo a sus prioridades empresariales, la dirección habría decidido retirar el permiso y suspender el acto.

Se da la circunstancia de que la Sala Soho se encuentra al lado de la sede central de SantaLucía Seguros, concretamente en el número 6 de la Plaza de España de Madrid, y que buena parte de sus directivos y personal administrativo son clientes habituales. No obstante, por parte de Soho en ningún momento se ha identificado a ninguna persona del gigante de los seguros como aquellos clientes cuyo malestar por la presentación allí de “Homofobia Seguros” les habría llevado a suspender el acto. ¿Se sabrá algún día quiénes fueron?

Pronto anunciaremos el lugar de Chueca en el que el libro de Nico Ferrando será presentado. Lo que no se modifica es la participación en el acto de Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Boti García Rodrigo, ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (que prologa el libro), José Luis “Txelu”, Soldevilla Lamikiz (el prestigioso abogado vasco que representa de forma desinteresada a Nico Ferrando y escribe el epílogo del libro), Antonio Miguel Carmona, concejal del Ayuntamiento de Madrid y ex director de Diario Progresista (el medio que desveló el escándalo), y yo mismo, que firmo un artículo sobre el caso incluido en “Homofobia Seguros”.

Seguiremos informando.

sábado, 25 de junio de 2016

SantaLucía Seguros insiste en su estrategia: matar al mensajero

He ganado la apuesta. Como imaginaba, ayer me llegó una citación judicial a un Acto de Conciliación promovido por SantaLucía Seguros en el que la aseguradora pretende que me retracte de las informaciones que en su momento publiqué sobre el caso de Nico Ferrando, el joven y exitoso ex agente de la compañía que fue despedido después de denunciar ante la Dirección General de Seguros (y anteriormente ante la propia dirección de SantaLucía) una serie de presuntas irregularidades del gigante de los seguros, y posteriores episodios de acoso homofóbico sufridos en el seno de la compañía.

En este blog y, anteriormente, en Diario Progresista (el periódico digital del que fui redactor jefe hasta su cierre por causas económicas hace ahora un año), fui publicando una serie de informaciones sobre el caso de Nico. Informaciones corroboradas por testimonios y documentos que, obviamente, no eran del gusto del gigante de los seguros, por la gravedad de los hechos que de ellas se desprendían.

La citación a un Acto de Conciliación previo a la interposición contra mí de una querella criminal por injurias y calumnias se sustenta en seguir defendiendo que Nico no fue despedido por las denuncias que el joven agente presentó, sino por una serie de presuntas irregularidades en su actuación profesional con las que habría pretendido obtener “de manera totalmente ilegal e ilícita unas jugosas comisiones adicionales” (sic). Tales irregularidades habrían  sido puestas en conocimientos de la compañía en un escrito supuestamente presentado por P.C.M., compañero de Nico Ferrando en la agencia de SantaLucía Seguros en la que ambos prestaban servicios. Sería a raíz de dicho escrito que la compañía habría decidido el despido y, además, presentar una querella criminal contra él.

Lo que no cuenta el escrito que solicita mi comparecencia al Acto de Concilio es que el presunto autor del escrito, en sede judicial, negó rotundamente ser el autor del mismo, señalando que el documento en el que basó el despido de Nico era falso. Tampoco que la querella criminal presentada por SantaLucía Seguros contra Nico Ferrando ha sido sobreseída por el juez instructor, al no encontrar ningún indicio probatorio que le señalara como autor de las irregularidades denunciadas. Y, tampoco, que en el transcurso de la instrucción, el alcalde de Villarrubia de Santiago, el municipio toledano que habría sido afectado por las irregularidades achacadas a Ferrando, exculpó a este de las mismas, al señalar a su superior, Manuel Morales Lacal, como la persona con la que negoció y contrató las pólizas en las que todo indica que, efectivamente, existieron irregularidades.

En fin… En el ejercicio de mi labor informativa publiqué todo lo relacionado con el caso Nico Ferrando, su denuncia como presunta víctima de acoso homofóbico, declaraciones de testigos que confirmaban su versión de los hechos denunciados, declaraciones  -alguna por escrito y firmada- de clientes de la compañía a los que presunto personal de la misma interrogó sobre cuestiones tan escabrosas como si Nico había logrado que suscribieran sus pólizas a cambio de favores sexuales, llamadas amenazantes a la madre de Nico por parte de personas que se identificaron telefónicamente como personal de SantaLucía y otras informaciones de las que no puedo retractarme ni pienso hacerlo.


SantaLucía Seguros asegura que procederá a interponer una querella criminal contra mí si no me retracto. Pues ya les adelanto que tendrá que hacerlo.

Nota: Sobre el caso Nico Ferrando seguiremos hablando el próximo 12 de julio a las siete de la tarde en la Sala Soho de Madrid (Plaza de España, 6) en la presentación del libro "Homofobia Seguros. Un mundo sin protección). En dicho acto participaremos, entre otros, el propio Nico Ferrando, autor del libro, Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Boti García Rodrigo, ex presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, José Luis "Txelu" Soldevilla Lamikiz, el prestigioso jurista vasco que representa legalmente a Nico de forma desinteresada, Antonio Miguel Carmona, concejal del Ayuntamiento de Madrid y ex director de Diario Progresista, y yo mismo. Si os apetece, allí nos vemos.


MÁS SOBRE EL CASO NICO FERRANDO EN Ciudadano Pan

Caso Nico Ferrando: Un nuevo varapalo judicial desmonta la estrategia de Santalucía Seguros

El principal testigo en el 'caso Nico Ferrando' desmonta las acusaciones de SantaLucía Seguros

¿Puerta giratoria en SantaLucía Seguros?

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (II). Envidia y celos: “that’s the question”

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (I). Los abogados de Nico Ferrando

sábado, 11 de junio de 2016

Caso Nico Ferrando: Un nuevo varapalo judicial desmonta la estrategia de Santalucía Seguros



El joven agente contará su historia de acoso homofóbico en un relato novelado que saldrá la luz en la primera semana de julio

Causa sobreseída. El último cartucho utilizado por SantaLucía Seguros justificar el despido de Nico Ferrando, ha sido rechazado por el Juzgado de Ocaña. El joven agente de seguros perdió su empleo en la compañía tras sufrir acoso y discriminación por su orientación sexual, como han acreditado varios testigos.

Ferrando denunció una serie de episodios de acoso homofóbico por parte sus superiores en SantaLucía Seguros, tras lo que fue despedido y acusado de una serie de irregularidades en la contratación de unas pólizas con un ayuntamiento de la provincia de Toledo. Se da la circunstancia de que esas irregularidades fueron notificadas por el propio Ferrando tanto a la Dirección General de Seguros como a la propia compañía para la que ejercía como agente. Como ya hemos contado en Ciudadano Pan, en su momento, el superior demandado por Ferrando alegó que el responsable de las irregularidades era Nico, y que estas eran el motivo por el que la la agencia había rescindido su contrato. Sin embargo, esta afirmación quedó desmentida por el propio alcalde del ayuntamiento afectado, quien señaló ante el Juez al superior del joven agente como la persona responsable directo de los contratos suscritos con SantaLucía Seguros, en el que, efectivamente, se detectaron irregularidades, por lo que el Juez decidió imputarle. El cazador, cazado.

Extracto del Auto del Juzgado de Ocaña que archiva la querella de Santalucía Seguros
Aclarada esta cuestión, la querella que Santa Lucía Seguros presentó contra Nico Ferrando ha quedado sobreseída y rechazada por el Juzgado de Ocaña que la instruía, Así, los argumentos alegados por la agencia CTAS para despedirle han sido tirados por tierra.

Así las cosas, será el Juzgado de lo Social de Madrid quien tendrá que dirimir tanto sobre el despido como sobre el acoso homofóbico sufrido por Ferrando, sobre el que prestarán testimonio antiguos compañeros de trabajo y clientes de la compañía que fueron testigos de los hechos denunciados.

Una historia de acoso y persecución homofóbica recogida en un libro

Como bien recordarán las muchas personas que han seguido esta historia, Nicolás Ferrando fue despedido como agente comercial de SantaLucía Seguros, para la que prestaba servicios a través de la agencia intermediaria CTAS, tras denunciar una serie de episodios de persecución y acoso de carácter homofóbico que fueron confirmados por varios testigos en declaraciones a los medios de comunicación. Algunos de ellos, clientes que habían suscrito sus seguros relataron que personas que aseguraban intervenir en nombre de SantaLucía Seguros les habían llegado a preguntar si habían contratado sus pólizas a cambios de favores sexuales por parte del joven agente despedido. Los insultos de carácter homofóbico también fueron confirmados por varios compañeros de trabajo de Ferrando. La situación alcanzó momentos de "alta tensión" cuando alguien que aseguraba hablar en nombre del gigante de los seguros se puso en contacto con los padres de Nico Ferrando en Argentina, a los que comunicaron que la compañía haría lo posible para encarcelar a su hijo si no cesaba en sus denuncias contra SantaLucía y la agencia CTAS. Según considera el propio Ferrando, esta amenaza se correspondería con la querella presentada por la compañía en el Juzgado de Ocaña, que ha sido sobreseída. Sin embargo, durante la instrucción de la misma han quedado acreditadas irregularidades por parte de la agencia CTAS, aunque, como se deduce de las declaraciones de los testigos citados por el juez, estas eran cometidas directamente por el máximo responsable de la agencia, que habría intentado endosárselas a Nico Ferrando para justificar su despido y evitar que denuncia de acoso homofóbico siguiera un recorrido judicial, como así será finalmente, según ha confirmado el propio Nico.

Un rocambolesca historia en la que participan un elevado número de personas de la compañía de seguros, de su agencia CTAS, abogados, testigos, periodistas... y que será recogida en el libro Homofobia Seguros, en el que Nico Ferrando resume de forma novelada su experiencia personal. El libro, prologado por la conocida activista LGTBI Boti García Rodrigo, se presentará la primera semana de julio en Madrid.

Artículos relacionados:

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (II). Envidia y celos: “that’s the question”




martes, 1 de marzo de 2016

NOVEDADES EN EL 'CASO NICO FERRANDO'

Extraído del digital MadridesChueca

EL ABOGADO DE LA ASEGURADORA DESISTE DE SU REPRESENTACIÓN
El principal testigo en el 'caso Nico Ferrando' desmonta las acusaciones de SantaLucía Seguros

Novedades en el caso Nico Ferrando. En la mañana de este martes de produjo en los juzgados de Ocaña (Toledo) la declaración de José Antonio Guerra Cuesta, ex Alcalde de Villarrubia de Santiago, la entidad que según SantaLucía Seguros habría sido víctima de supuestas prácticas fraudulentas por parte de Nico Ferrando, el agente despedido por el gigante de los seguros tras una serie de episodios de presunto acoso homofóbico y xenofóbico. El testimonio del primer edil cuando se produjeron los hechos investigados ha desmentido de plano la argumentación de SantaLucía.

Nico Ferrando
SantaLucía Seguros presentó una querella criminal contra Nico Ferrando acusándole de falsedad en documento público y de haber manipulado los contratos suscritos con el Ayuntamiento de Villarrubia de Santiago, lesionando los intereses del consistorio y de la aseguradora. Sin embargo, y según consta en la abundante prueba documental aportada por la defensa del joven agente, todas las gestiones realizadas lo fueron por orden directa de su superior en la empresa, Manuel Morales Lacal. De hecho, fue el propio Nico Ferrando el que detectó las irregularidades lesivas para los intereses del consistorio toledano y los puso en conocimiento tanto de la dirección central de SantaLucía Seguros como de la Dirección General de Seguros del Ministerio de Economía. De esta última no se tiene constancia de ninguna actuación o resolución tras la denuncia presentada por Ferrando. (Casualmente, el máximo responsable  de la Inspección dentro de ese organismo, Pablo Moreno Magazo, se incorporó el pasado 1 de febrero al alto equipo directivo de SantaLucía Seguros).

Fue tras la denuncia de Ferrando que sus superiores procedieron primero, a su despido, y posteriormente Santa Lucía Seguros presentó la querella criminal contra él. Durante la instrucción del caso, Morales Lacal, máximo responsable de la agencia 172 de SantaLucía, acabó siendo imputado por el juzgado que instruye la causa, ante el que declaró que nunca tuvo conocimiento de las presuntas gestiones fraudulentas que Nico Ferrando habría realizado por su cuenta y riesgo con el ayuntamiento de Villarrubia, y que habrían sido la causa de su despido. Sin embargo, en la causa figuran diversos correos electrónicos que desmienten este extremo, pues el propio Morales admitió ante la jueza que la cuenta desde la que se enviaron y recibieron los emails que podrían incriminarle, era su propia cuenta corporativa dentro de la red de SantaLucía, en concreto la agencia172@agencia.santalucia.es.

La falsedad de su testimonio al declararse ajeno a las contrataciones realizadas entre SantaLucía Seguros y el Ayuntamiento de Villarrubia, y achacar a Nico Ferrando todas las gestiones, ha quedado al descubierto en la mañana de este martes, durante la declaración ante el juzgado del propio alcalde de la localidad toledana, quien ha asegurado ante Su Señoría que él mismo llevó personalmente las negociaciones con la aseguradora, y que su contacto directo en la misma no fue otro que Manuel Morales Lacal, y no Nico Ferrando, como se había pretendido mediante la interposición de la querella criminal. Aún falta por conocerse qué decisiones tomará la jueza tras la esclarecedora declaración del alcalde, pero de la misma este martes parece deducirse con claridad que la querella contra Nico Ferrando no estaba justificada.


EL ABOGADO DE SANTALUCÍA ABANDONA LA CAUSA

La declaración del alcalde de Villarrubia se ha producido en ausencia de representación legal de SantaLucía Seguros, que fue quien interpuso la querella contra Nico Ferrando, toda vez que en la mañana del lunes el letrado que llevaba la causa, un reconocido jurista de alto prestigio en temas penales, presentara un escrito renunciando a seguir representando al gigante de los seguros, cediendo la venia a otro letrado. Sorprendentemente, la aseguradora no había designado ningún sustituto este martes.


EL 'CASO NICO FERRANDO'

El caso Nico Ferrando saltó a la luz pública en julio de 2014, cuando el joven agente denunció haber sido víctima de acoso y discriminación a causa de su orientación sexual en el seno de SantaLucía Seguros. La aseguradora negó siempre estas acusaciones, y argumentó que Ferrando había sido despedido después de que superior en la agencia en la que prestaba sus servicios como agente comercial, el ahora imputado Manuel Morales Lacal, detectara una serie de irregularidades en contratos suscritos con el Ayuntamiento de Villarrubia de cometidas sin su conocimiento.


Ferrando siempre sostuvo que fue él quien denunció esas irregularidades y que fue Morales Lacal quien las cometió, como parece haber quedado probado este martes tras la declaración del alcalde toledano. Ferrando también ha sostenido en todo momento que la querella criminal formaba parte de la estrategia de SantaLucía Seguros para desviar la atención sobre el acoso homofóbico sufrido y justificar su despido.

domingo, 28 de febrero de 2016

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (II). Envidia y celos: “that’s the question”

Desde que comenzó el calvario judicial y mediático del ‘caso Nico Ferrando’ o ‘caso SantaLucía Seguros y homofobia', me han preguntado decenas de veces mi opinión personal al respecto, qué pienso yo que había ocurrido realmente en esta rocambolesca historia. El caso tuvo una enorme repercusión mediática porque las informaciones que yo mismo publiqué en Diario Progresista escandalizaron a mucha gente, sobre todo dentro del colectivo LGTBI, donde me consta que no han sido pocos los asegurados por el gigante de los seguros que han dado de baja sus pólizas, o que simplemente no las han renovado. Como conozco bien el caso, he tenido ocasión de hablar con las personas afectadas y con los portavoces de la compañía, y dispongo de abundante documentación sobre el tema, he podido forjarme una idea de qué ocurrió. Soy siempre partidario de establecer una secuencia de acontecimientos, pues en la mayoría de los casos saber cómo y cuándo suceden determinadas cosas es lo que te ayuda a establecer el relato de la historia. El siguiente es mi visión personal, subjetiva, mera opinión, de los hechos.

Nico Ferrando y yo con Boti García Rodrigo,
ex presidenta de la FELGTB
Hasta que Nico comenzó a ser víctima de acoso homofóbico, lo cierto es que era un trabajador muy bien considerado por parte de SantaLucía Seguros. Obran en mi poder distintos correos electrónicos y otros documentos e imágenes que así lo acreditan, incluido alguno de su máxima responsable, Clotilde Álvarez Calvo, en el que felicita a Nico Ferrando por su “valiosísima aportación a la compañía” y añade que “ojalá tu ejemplo sirva a otros”.

¿Qué pasó entonces?

Pues como yo lo veo, lo que pasó fue precisamente eso, que Nico alcanzó demasiado prestigio dentro de la compañía. Más del que sus superiores inmediatos estaban capacitados para resistir. Me explico.

Nico Ferrando, lo puedo asegurar, es un comercial como pocos. Dispone de una simpatía desbordante, es muy amable y explica el producto que pretende venderte de forma que deseas poseerlo. Sabe ganarse la confianza y el aprecio de sus clientes, y eso se refleja en su cuenta de resultados. Por este motivo SantaLucía Seguros no dudó en destacar sus logros de forma pública, y en un acto corporativo celebrado en Madrid fue homenajeado por el gigante de los seguros.

Cuando fue notificado de dicho reconocimiento e invitado a participar en la gala en que se le haría entrega de la correspondiente mención, y según me confirmaron algunos de sus ex compañeros de trabajo, su jefe inmediato, un tal Manuel Morales, se mostró muy interesado en participar en el acto programado. Pero, extrañamente, quiso que fuera el propio Nico quien gestionara su presencia. ¿Por qué? ¿Acaso no podía él mismo ponerse en contacto con la dirección  de la compañía y anunciar su asistencia? El caso es que, atendiendo su petición, Nico Ferrando es quien lo hace y, ¡oh, sorpresa!, la respuesta obtenida será la que marque el punto de inflexión en su relación con sus superiores jerárquicos y, posteriormente, con la propia aseguradora. “No, Nico. Manuel Morales no está invitado. El acto es solo para los directivos de SantaLucía Seguros y los trabajadores que han destacado por sus ventas y sus aportaciones al buen desarrollo de nuestra actividad”.

Y es a partir de ese momento que Nico Ferrando pasa, por decirlo de alguna forma, de “héroe a villano”. Según su propio relato, es cuando comienza a ser víctima de acoso homofóbico, teniendo que escuchar despectivas valoraciones sobre su forma de andar, sus corbatas de “poco hombre” o insidiosas afirmaciones del tipo “tú te has creído que eres la vedette de SantaLucía Seguros”. También otras referidas a su condición de inmigrante latinoamericano. Este comportamiento me fue confirmado por algunas personas que aseguran haber sido testigos de los mismos, como en su momento publiqué en Diario Progresista.

Pero no quedó ahí la cosa. Tal vez en un momento de locura transitoria derivado del evidente ataque de celos y envidia que parece subyacer tras los hechos relatados en los párrafos anteriores, los mismos superiores directos que solo unas semanas antes ponían como ejemplo el buen hacer comercial de Nico, decidieron buscar la forma de socavar su integridad y prestigio profesional. Para ello, y ya hay que ser retorcido, oiga, pretendieron buscar en su orientación sexual el "secreto de su éxito". Y en esa tesitura, diversos asegurados de sexo masculino de la cartera de clientes de Nico comenzaron a recibir una serie de llamadas de personas que se identificaban como personal de SantaLucía Seguros para recabar información sobre las “técnicas de ventas” del exitoso comercial. Llegando, incluso, a preguntar si habían obtenido favores sexuales de Nico Ferrando a cambio de suscribir sus pólizas de seguro. El problema es que a quienes iniciaron tan grotesca cacería de irregularidades les salió el tiro por la culata, y los interrogados inmediatamente contactaron con Ferrando para comunicarle lo que estaba ocurriendo, dejando, en algunos casos, testimonio escrito de ello. Alguno de esos escritos obra en mi poder y fue publicado en Diario Progresista, así como declaraciones de los afectados por tan grotesca “investigación”.

De los testimonios y los documentos referidos cabe inferir que, efectivamente, se produjo un claro acoso de carácter homofóbico. ¿Quiere ello decir que SantaLucía sea una empresa homófoba? El propio Nico Ferrando niega tal idea. En una reciente conversación con él me aseguraba que “nunca he pensado que SantaLucía sea una empresa homofóbica. Lo que afirmo sin lugar a dudas es que en su seno se ha producido, al menos, un caso flagrante de acoso homofóbico a sus empleados, el mío, y que cuando fue denunciado por mí mismo, ningún superior jerárquico tuvo a bien preocuparse por la veracidad y gravedad de los hechos, y optaron por defender al equipo directivo antes que a mí como trabajador afectado y víctima de sus acciones homofóbicas y discriminatorias. Eso es lo que yo he denunciado”.

De los testimonios de clientes que fueron también acosados -ellos mismo lo consideran así- también cabe deducir que los superiores de Nico estarían buscando una vía para deshacerse de él -laboralmente hablando, claro- atendiendo a unas supuestas prácticas comerciales que, de haber sido ciertas, podrían considerarse, ciertamente, "poco ortodoxas". No es el caso. Pero, aún suponiendo que Nico hubiese mantenido relaciones sexuales con sus clientes para conseguir que firmaran sus pólizas de seguros, ¿qué tipo de descerebrado podría pensar que estos iban a admitirlo para prestarse a una caza de brujas que deviniera el despido del joven agente? Alguien no calibró bien lo que estaba haciendo, qué duda cabe, y se le fue de las manos.

Al final, y tras haber iniciado la cacería, la empresa optó por otra vía, y decidió hacer responsable de Nico de una serie de irregularidades que, ¡oh, vaya! había sido el propio Nico quien las había desvelado y puesto en conocimiento de la dirección nacional SantaLucía Seguros y hasta de la Dirección General de Seguros, el organismo oficial que vela por el buen y legal funcionamiento de las aseguradoras. Pero de eso ya hemos hablado en Ciudadano Pan. Sírvase quien quiera hacerlo leer entradas anteriores, si no lo ha hecho ya.

Empecé este post contando que me preguntan mi opinión de lo sucedido en el ‘caso Nico Ferrando’. Espero haber respondido satisfactoriamente. Lo que no entiendo es que una gran compañía como SantaLucía Seguros haya permitido que se haya montado todo este follón en su seno, y no moviera un dedo para aclarar debidamente los hechos y proteger a quien, solo unos meses antes, consideraba uno de los mejores empleados de sus agencias. Desde luego, con los datos de que dispongo, los testimonios directos que he recabado y la documentación que he manejado, tengo una cosa clara. #YoCreoaNicoFerrando.

Ver también 

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros(I). Los abogados de Nico Ferrando

sábado, 27 de febrero de 2016

Acoso homofóbico y despido en SantaLucía Seguros (I). Los abogados de Nico Ferrando

Qué hartito estoy de Nico Ferrando. Bueno, del ‘caso Nico Ferrando’, para ser exactos. El pasado vienes quedó suspendido, por tercera vez, el juicio en el que se dirimirá la procedencia, improcedencia o nulidad de su despido como agente comercial para SantaLucía Seguros, después de que este denunciara una campaña de acoso de carácter homofóbico y con tintes xenófobos en el seno de la agencia del gigante de los seguros de las que Nico fuera trabajador.

Sobre este caso escribí mucho en su momento y en el desaparecido Diario Progresista, como contaba hace unos días en otra entrada de Ciudadano Pan, con gran repercusión en las redes sociales, como la propia compañía de seguros verificó y dejó constancia ante notario. Con motivo de toda la documentación y testimonios que pude recabar para elaborar mis artículos, estoy citado como testigo en el juicio que tal vez algún día llegue a celebrarse. Siempre que los abogados de la parte demandada, la empresa CTAS (agencia de SantaLucía Seguros cuyos servicios presta exclusivamente en su nombre), una auténtica brigada de letrados que ya abruma solo por su numerosa formación (en el último intento incluía hasta dos jóvenes aprendices), consigue la próxima vez presentarse con los deberes bien hechos.

Me explico. Obviamente, la empresa no despidió a Nico Ferrando por ser homosexual o sudamericano. Lo hizo pretendiendo hacerle responsable de una serie de irregularidades que fue el propio trabajador quien puso en conocimiento de la dirección de Santa Lucía Seguros y, como consta en la abundante documentación sobre este caso, también a la propia Dirección General de Seguros. Es más, los responsables de la agencia que representa al gigante de los seguros, llegaron a interponer una querella criminal contra Ferrando en la que piden para el joven comercial una fuerte sanción que incluye penas de prisión. Incluso llegaron a presentar dicha querella por dos veces y en dos juzgados distintos, los de Plaza de Castilla en Madrid, y los de Ocaña (Toledo). Una acción al parecer un tanto temeraria que les valió una severa reprimenda verbal de la jueza en la que recayó el caso en Madrid, que tuvo que recordar a los letrados de la compañía la falta de diligencia profesional al pretender que una misma causa fuera instruida dos veces y en dos juzgados distintos, por lo que decidió cerrar el caso abierto en Plaza de Castilla y derivar todo el proceso al juez de Ocaña. 

No quedó ahí la cosa, la propia jueza, en un comentario de índole personal y tras comprobar que la querella era posterior tanto a la denuncia presentada por Nico Ferrando como a su propio despido, y que fue el trabajador quien inicialmente puso las irregularidades contenidas en conocimiento de la Dirección General de Seguros y de la propia SantaLucía Seguros, llegó a calificarla de “querella defensiva” cuyo objetivo sería influir en el proceso laboral que dirimirá la procedencia o no del despido. Según pude saber de testigos presenciales, la jueza no dejó ahí sus observaciones, sino que, también a título personal, mostró su enorme desagrado con este tipo de estrategias de grandes compañías que disponen de mucho dinero y potentes bufetes de abogados en sus casos frente a trabajadores

De lo poco que sé de la instrucción que se lleva a cabo en Ocaña, me cabe deducir que Nico Ferrando ha aportado pruebas suficientes de que las irregularidades que él mismo denunció y de las que la compañía ha intentado hacerle único responsable, eran conocidas y coordinadas por su superior en la empresa. Es una conclusión a la que no resulta muy difícil llegar atendiendo a una serie de correos electrónicos enviados y recibidos entre la aseguradora y el Ayuntamiento de Villarrubia, que habría sido el damnificado por el presunto fraude atribuido a Ferrando. Curiosamente, y a pesar de las evidencias, el superior en cuestión negó ante el juez instructor haber mantenido relación alguna con el ayuntamiento toledano, pero admitió al mismo tiempo que la dirección de correo electrónico desde las que se especificaban asuntos relacionados con las pólizas investigadas era la suya. Así consta en su declaración de 13 de octubre del pasado año. El juez que instruye el caso ha decidido imputar en la causa al antiguo superior de Nico Ferrando.

Otro éxito, sin duda, del equipo legal que decidió interponer una querella criminal contra la persona de desveló y denunció las irregularidades. Como manifestara la jueza citada más arriba, todo parece indicar que lo que realmente perseguían los letrados era crear un elemento probatorio que pudiera devenir una sentencia de despido procedente contra Nico Ferrando, y difuminar así las graves acusaciones sobre el acoso homofóbico sufrido por el ex agente de SantaLucía Seguros.

Pero esto también podría ser el resultado de una torpe estrategia, y sigo expresando lo que no pasa de ser una mera opinión personal sobre los datos y hechos de los que voy teniendo conocimiento. Cuando el pasado viernes por fin parecía que ya iba a celebrarse el juicio, el magistrado que debe juzgar si el despido de Nico es procedente, como pretende la agencia de SantaLucía Seguros, mostró una enorme sorpresa y contrariedad al descubrir la existencia de un proceso penal cuyo resultado es ineludible para fallar a favor de la agencia y contra Nico Ferrando, o viceversa. Lo dice la ley para casos como este, en el que hay una acusación de falsedad en documento público contra el joven agente sobre la que se habría sustentado su despido. Como el propio juez de lo Social aseguró en la sala, no podrá fallar hasta que exista una sentencia que establezca probados y sentenciados dichos delitos, lo que supondría de facto la procedencia del despido, o la inocencia del trabajador acusado, lo que supondría, por sí misma, su improcedencia o nulidad. Lo que parece que más perplejidad pudo provocar en el juez de lo Social fue que toda la información al respecto de la causa penal abierta contra Ferrando por la agencia de SantaLucía Seguros es aportada por él mismo -que defiende que se trata de una mera argucia legal para sostener los motivos del despido- y no por los propios denunciantes, como cabe pensar que sería lo más razonable. Que el juez tuviera que recordar a la numerosa batería de letrados lo que dice la Ley al respecto supone un momento que yo consideraría bochornoso para la profesión de la Abogacía. Que además, tuviera que reprochar a los letrados que la principal prueba que sostendría sus argumentos ni siquiera haya sido aportada por la parte interesada también. Como no podía ser de otra forma, el juez decidió, y ya es la tercera vez, dejar en suspenso el juicio y esperar a que el proceso penal haya sido sentenciado. Lo que sí dejó claro, que la procedencia, improcedencia o nulidad del despido va depender de lo juzgado en Ocaña, y que en su sala se sustanciarán los hechos relacionados con el presunto acoso homofóbico denunciado por Nicolás.

En fin un cúmulo de extravagantes actuaciones que hasta a mí, que la leyes no son lo mío, me da que pensar. Tanto, que al salir del juzgado la mañana del pasado viernes, no pude evitar hacer la broma y decirle a Nico: “Venga Nico, dime la verdad. A esta gente la has contratado tú”. Y es que viendo cómo está sucediendo todo, y sigue siendo mera opinión personal, los abogados que representan a la agencia de SantaLucía Seguros parecen ser, por momentos, los abogados de Nico Ferrando.


NOTA.- En el próximo post os cuento mi visión de este caso, en lo referente al acoso por homofobia y xenofobia, que fue lo que me llevó a recabar la información, documentos y testimonios que fueron la base de los artículos que publiqué en Diario Progresista. A veces, como aseguraba el muy escolástico Guillermo de Ockham, “la explicación más sencilla suele ser la más probable". Es la que, sobre mis datos y mi opinión personal, expondré en esta bitácora mía. Bitácora que, por cierto, algún letrado de "la parte contratante de la primera parte" se esforzó el otro día, ni imagináis cómo (de patético), en hacerme saber pasillo arriba pasillo abajo que seguía con mucho interés. No sé si será uno de los que me amenazaron en su momento con una querella, pero oiga, a nadie le amarga ponerle cara a sus muchos seguidores. Así que, gracias, majete, cuando quieras te dedico un autografillo. ;-)

domingo, 14 de febrero de 2016

El ‘caso Nico Ferrando’, SantaLucía Seguros y mi trabajo como redactor del desaparecido Diario Progresista

Dentro de unos días se celebrará en los Juzgados de lo Social de Madrid el juicio por el despido de Nico Ferrando, que fuera agente comercial de SantaLucía Seguros hasta que la delegación –‘agencia’ en el argot de la compañía- en la prestaba servicios, sita en la calle General Ricardos de Madrid, 127 y con email corporativo de extensión “santalucia.es”, como así figura en su web, decidió prescindir de sus servicios.

Solo unos meses antes de producirse dicho despido, el propio gigante de los seguros había reconocido a Nico como uno de sus mejores agentes, en un acto público en el que se le hizo entrega de un diploma acreditativo de su excelencia como vendedor de pólizas de seguros (ver foto).

El despido de Nico se produjo después de una serie de denuncias por acoso homofóbico que el joven agente puso en conocimiento  de la compañía, y de una serie de irregularidades que él mismo notificó a la Dirección General de Seguros y que sus superiores inmediatos pretendieron achacarle, llegando a abrir un proceso penal, en las que justificaron el despido cuya procedencia o no se dirimirá el 26 de febrero en sede judicial.

Viene a cuento recordar todo esto porque fui yo quien, como redactor del desaparecido Diario Progresista, publiqué una serie de artículos, entrevistas y documentos que acreditaban los hechos denunciados por Ferrando respecto del acoso y discriminación sufridos por su orientación sexual.

Así, los títulos de algunas informaciones contrastadas y publicadas por Diario Progresista  fueron «Demanda contra Santa Lucía Seguros por acoso a uno de sus comerciales más destacados por uno de sus comerciales más destacados por 'maricón de mierda' y 'vedette'»,  «Santa Lucía Seguros acosó, al menos, a un cliente para obtener testimonios de índole sexual contra Nico Ferrando», «Santa Lucía Seguros responde con una querella criminal contra Nico Ferrando», «La investigación interna de Santa Lucía Seguros corrobora el acoso sexual a Nico Ferrando por su orientación sexual»; «Lanzan el 'hashtag' #YoCreoaNicoFerrando en apoyo al ex agente gay despedido por Santa Lucía Seguros»; «Un segundo cliente de Santa Lucía Seguros confirma la persecución a Nico Ferrando por ser gay»; «Políticos y activistas LGTB y de los Derechos Humanos apoyan a Nico Ferrando» o «Llaman desde Santa Lucía a la madre de Nico Ferrando en Argentina y le advierten de que irá a la cárcel 'si no reflexiona'».

Todas estas informaciones, firmadas por mí, fueron debidamente contrastadas, apoyadas por declaraciones de testigos que no dudaron hacerlo a cara descubierta, e incluso  documentos firmados por algunos de ellos en los que dejaban testimonio escrito de sus declaraciones.

Sin embargo, SantaLucía presentó ante los juzgados una querella por injurias y calumnias contra Diario Progresista, su director cuando se publicaron esta serie de artículos, contra el propietario del medio, y contra mí mismo como autor.

La querella de SantaLucía pretendía y logró que, tras consensuarlo con el propio Nico Ferrando, tanto el periódico como su entonces director, el propietario y yo mismo nos viéramos obligados a firmar una retractación de lo publicado.

El texto con el que lo hicimos fue el siguiente:

«Por el presente comunicado la sociedad Editora Diario Progresista S.L. (...) y Pedro Echevarría Sánchez, en calidad de redactor, manifiestan que (...) reconocen que no debieron publicar los artículos, así como que no se contrastó debidamente la información publicada», consta en la rectificación publicada en la web como resultado del acuerdo extrajudicial. Los autores del presente comunicado retiran y se retractan de todos y cada uno de los artículos mencionados (...), piden públicas disculpas a Santa Lucía S.A. Compañía de Seguros y Reaseguros por los comentarios señalados, y otros de similar naturaleza que puedan haber empleado (...), y se comprometen y se obligan a realizar todas las acciones que estén en su mano a fin de retirar los artículos y las noticias relacionadas».

¿Por qué accedimos a publicarlo? Es bien fácil, y el propietario de Diario Progresista lo explicó con toda claridad en declaraciones a El Mundo: «Estoy seguro de que la querella no se habría admitido a trámite siquiera, pero no tenemos dinero para abogados, ése es el motivo de que no fuéramos a juicio contra ellos». Y ese, y no otro, fue el motivo por el que aceptamos publicar el retracto de todos los artículos que yo mismo había escrito, contrastado, documentado y verificado con testimonios directos de testigos.

[También pesó que si la querella hubiese sido admitida a trámite en las semanas anteriores a las elecciones municipales de mayo de 2015, a las que concurría como candidato a la Alcadía de Madrid Antonio Miguel Carmona, este podría haber sido imputado, lo que sin duda hubiese sido utilizado electoral y torticeramente por la campaña de principal su rival en aquella contienda, Esperanza Aguirre. Pero esa es otra historia. (¿o no?)]

Es importante aclarar que, antes de hacerlo, nos pusimos en contacto con Nico y le explicamos nuestra preocupación por el el proceso iniciado por SantaLucía Seguros contra nosotros podía suponer, y el temor de que el caso cayera en manos de jueces inadecuados (como ha ocurrido recientemente con el caso de los titiriteros de Madrid), forzara un largo proceso -y caro- y en el peor momento. En Mayo del pasado año, nos vimos obligados a cerrar Diario Progresista porque ya resultaba imposible el sostenimiento de sus costes. Por mi parte, adquirí el compromiso de acudir como testigo al juicio por el despido y reiterarme en todo lo que en su momento publiqué.

Como profesional de la información y la comunicación, tener que retractarme de lo publicado supuso el peor el momento de mi carrera, pero de ninguna forma podía permitirme  los gastos en abogados y procuradores que el proceso hubiese exigido.

Sin embargo, pasado este tiempo, la sociedad editora ya no existe, y aquí, y públicamente, me retracto ahora de mi retractación y afirmo que todos los artículos que publiqué sobre el caso Nico Ferrando se basaron, como ya he dicho, en informaciones debidamente contrastadas, testimonios y documentos. Y  asumo toda la responsabilidad sobre los mismos. Y si SantaLucía Seguros quiere volver a querellarse contra mí, adelante. Creo en el Sistema y sé que es una querella que tiene perdida de antemano. Por mi parte, pediré amparo a la Justicia para que me asigne los medios de defensa que mi situación económica no me permiten costear, y esta vez, como carezco de dinero o propiedad alguna, respondo con mi mayor y único patrimonio, que es mi palabra.

Dicho queda, en honor a la verdad, y porque creo que se lo debo a Nico, a mi propia estima como periodista, y a conseguir que prevalezca la Justicia siempre por encima de todo.

Todos los artículos que publiqué, verificados ante notario, están accesibles en estos enlaces y asumo, a todos los efectos y de manera personal, todo lo contenido en ellos.