domingo, 14 de febrero de 2016

El ‘caso Nico Ferrando’, SantaLucía Seguros y mi trabajo como redactor del desaparecido Diario Progresista

Dentro de unos días se celebrará en los Juzgados de lo Social de Madrid el juicio por el despido de Nico Ferrando, que fuera agente comercial de SantaLucía Seguros hasta que la delegación –‘agencia’ en el argot de la compañía- en la prestaba servicios, sita en la calle General Ricardos de Madrid, 127 y con email corporativo de extensión “santalucia.es”, como así figura en su web, decidió prescindir de sus servicios.

Solo unos meses antes de producirse dicho despido, el propio gigante de los seguros había reconocido a Nico como uno de sus mejores agentes, en un acto público en el que se le hizo entrega de un diploma acreditativo de su excelencia como vendedor de pólizas de seguros (ver foto).

El despido de Nico se produjo después de una serie de denuncias por acoso homofóbico que el joven agente puso en conocimiento  de la compañía, y de una serie de irregularidades que él mismo notificó a la Dirección General de Seguros y que sus superiores inmediatos pretendieron achacarle, llegando a abrir un proceso penal, en las que justificaron el despido cuya procedencia o no se dirimirá el 26 de febrero en sede judicial.

Viene a cuento recordar todo esto porque fui yo quien, como redactor del desaparecido Diario Progresista publiqué una serie de artículos, entrevistas y documentos que demostraban los hechos denunciados por Ferrando respecto del acoso y discriminación sufridos por su orientación sexual.

Así, los títulos de algunas informaciones contrastadas y publicadas por Diario Progresista  fueron «Demanda contra Santa Lucía Seguros por acoso a uno de sus comerciales más destacados por uno de sus comerciales más destacados por 'maricón de mierda' y 'vedette'»,  «Santa Lucía Seguros acosó, al menos, a un cliente para obtener testimonios de índole sexual contra Nico Ferrando», «Santa Lucía Seguros responde con una querella criminal contra Nico Ferrando», «La investigación interna de Santa Lucía Seguros corrobora el acoso sexual a Nico Ferrando por su orientación sexual»; «Lanzan el 'hashtag' #YoCreoaNicoFerrando en apoyo al ex agente gay despedido por Santa Lucía Seguros»; «Un segundo cliente de Santa Lucía Seguros confirma la persecución a Nico Ferrando por ser gay»; «Políticos y activistas LGTB y de los Derechos Humanos apoyan a Nico Ferrando» o «Llaman desde Santa Lucía a la madre de Nico Ferrando en Argentina y le advierten de que irá a la cárcel 'si no reflexiona'».

Todas estas informaciones, firmadas por mí, fueron debidamente contrastadas, apoyadas por declaraciones de testigos que no dudaron hacerlo a cara descubierta, e incluso  documentos firmados por algunos de ellos en los que dejaban testimonio escrito de sus declaraciones.

Sin embargo, SantaLucía presentó ante los juzgados una querella por injurias y calumnias contra Diario Progresista, su director cuando se publicaron esta serie de artículos, contra el propietario del medio, y contra mí mismo como autor.

La querella de SantaLucía pretendía y logró que, tras consensuarlo con el propio Nico Ferrando, tanto el periódico como su entonces director, el propietario y yo mismo nos viéramos obligados a firmar una retractación de lo publicado.

El texto con el que lo hicimos fue el siguiente:

«Por el presente comunicado la sociedad Editora Diario Progresista S.L. (...) y Pedro Echevarría Sánchez, en calidad de redactor, manifiestan que (...) reconocen que no debieron publicar los artículos, así como que no se contrastó debidamente la información publicada», consta en la rectificación publicada en la web como resultado del acuerdo extrajudicial. Los autores del presente comunicado retiran y se retractan de todos y cada uno de los artículos mencionados (...), piden públicas disculpas a Santa Lucía S.A. Compañía de Seguros y Reaseguros por los comentarios señalados, y otros de similar naturaleza que puedan haber empleado (...), y se comprometen y se obligan a realizar todas las acciones que estén en su mano a fin de retirar los artículos y las noticias relacionadas».

¿Por qué accedimos a publicarlo? Es bien fácil, y el propietario de Diario Progresista lo explicó con toda claridad en declaraciones a El Mundo: «Estoy seguro de que la querella no se habría admitido a trámite siquiera, pero no tenemos dinero para abogados, ése es el motivo de que no fuéramos a juicio contra ellos». Y ese, y no otro, fue el motivo por el que aceptamos publicar el retracto de todos los artículos que yo mismo había escrito, contrastado, documentado y verificado con testimonios directos de testigos.

Es importante aclarar que, antes de hacerlo, nos pusimos en contacto con Nico y le explicamos nuestra preocupación por el coste económico que el proceso iniciado por SantaLucía Seguros contra nosotros podía suponer, y el temor de que el caso cayera en manos de jueces inadecuados (como ha ocurrido recientemente con el caso de los titiriteros de Madrid), forzara un largo proceso que sabíamos de antemano ganado, pero cuyo desarrollo no podíamos, de ninguna forma costear. De hecho, en Mayo del pasado año, nos vimos obligados a cerrar Diario Progresista porque ya resultaba imposible el sostenimiento de sus costes. Asimismo, adquirí el compromiso de acudir como testigo al juicio por el despido y reiterarme en todo lo que en su momento publiqué.

Como profesional de la información y la comunicación, tener que retractarme de lo publicado supuso el peor el momento de mi carrera, pero de ninguna forma podía permitirme -ni yo ni las otras personas contra las que SantaLucía se había querellado- los gastos en abogados y procuradores que el proceso hubiese exigido.

Sin embargo, pasado este tiempo, la sociedad editora ya no existe, y aquí, y públicamente, me retracto ahora de mi retractación y afirmo que todos los artículos que publiqué sobre el caso Nico Ferrando se basaron, como ya he dicho, en informaciones debidamente contrastadas, testimonios y documentos. Y  asumo toda la responsabilidad sobre los mismos. Y si SantaLucía Seguros quiere volver a querellarse contra mí, adelante. Creo en el Sistema y sé que es una querella que tiene perdida de antemano. Por mi parte, pediré amparo a la Justicia para que me asigne los medios de defensa que mi situación económica no me permiten costear, y esta vez, como carezco de dinero o propiedad alguna, respondo con mi mayor y único patrimonio, que es mi palabra.

Dicho queda, en honor a la verdad, y porque creo que se lo debo a Nico, a mi propia estima como periodista, y a conseguir que prevalezca la Justicia siempre por encima de todo.

Todos los artículos que publiqué, verificados ante notario, están accesibles en estos enlaces y asumo, a todos los efectos y de manera personal, todo lo contenido en ellos.